¿Los jefes tienen mejor Salud?

Hace unos días mi mejor amigo comenzó a trabajar en un nuevo puesto, con mayor responsabilidad. Trabaja en gestión sanitaria. Actualmente es más jefe.

En una comida en las que nos vimos varios amigos, algunos le decían que le iba a generar más estrés y eso no era bueno para su salud.

Pero esto no es así, es al revés: a mayor jerarquía laboral, a mayor responsabilidad, menos estrés, mayor capacidad de control y mejor salud.

Y me acordé de una investigación que se realizó en el Reino Unido (como no, los “british” son muy buenos) en los años setenta del siglo pasado. Esta investigación fue el llamado estudio Whitehall. La calle Whitehall (Whitehall Street) une la zona del Big Ben con Trafalgar Square, y está rodeada de edificios de la administración británica, edificios repletos de funcionarios. Esta zona es el corazón administrativo del país.

El estudio Whitehall

Whitehall street

Este estudio consistió en observar la salud de 17.530 funcionarios de este complejo de edificios oficiales. Estos funcionarios tenían trabajo estable y un sueldo que les permitía vivir sin precariedad económica, incluso en las categorías profesionales menos cualificadas.

Al comenzar la investigación, se clasificó a los funcionarios según su jerarquía laboral. Se decidió hacer cuatro categorías:

1. Gestores y administradores, que eran los funcionarios más cualificados.

2. Profesionales o ejecutivos.

3. Administrativos.

4. Mensajeros, conserjes y celadores, que eran los funcionarios menos cualificados

A lo largo de más de 7 años se observó la salud de estos trabajadores y si morían de enfermedad cardiovascular, principalmente de Infarto Agudo de Miocardio.

Los trabajadores tenían al inicio del estudio entre 20 y 64 años.

Tras más de 7 años se observó que los mensajeros, conserjes y celadores se morían antes que los otros tres grupos de funcionarios. A los 7 años los mensajeros, conserjes y celadores tenían una mortalidad unas 4 veces más elevada por enfermedad cardiovascular que los gestores administradores.

Y esto era gradual.

Este primer estudio Whitehall estudió sólo a hombres. Años después se realizó el estudio denominado Whitehall II, incluyendo a 10.300 funcionarios, tanto hombres como mujeres. Los resultados fueron iguales.

La conclusión es sencilla: las personas con menor jerarquía laboral, tienen peor salud.

Además se observaron aspectos muy interesantes, una vez “ajustada la edad” (al ajustar la edad de las personas en los grupos, las diferencias que puedan existir en cuanto a los problemas de salud no se pueden atribuir a la posible diferencia de edad entre dichos grupos):

La tensión arterial que tenían los individuos era similar en los cuatro grupos. Y además, teniendo la misma tensión arterial, se morían antes los profesionales menos cualificados. Por ejemplo, con una misma tensión arterial sistólica (la alta) de 150 mmHg, un 4% de los mensajeros, conserjes o celadores murieron por enfermedad cardiovascular y “sólo” un 1,5% de los gestores o administradores.

Igualmente ocurría con el colesterol en la sangre. Los trabajadores en los cuatro grupos también tenían cifras similares. E igualmente, con la misma cifra de colesterol, fallecieron más personas con profesiones menos cualificadas. Con un colesterol en sangre de 280 mg por dl, un 1,6% de los gestores o administradores fallecieron y en cambio este porcentaje fue de hasta un 10% en los mensajeros, conserjes o celadores.

El índice de masa corporal (que mide el grado de sobrepeso u obesidad, como decía en la primera entrada de este blog) también era similar.

Sólo había diferencias importantes en dos aspectos

  1. En actividad física
  2. En tabaquismo

Los profesionales menos cualificados fumaban más y realizaban menos actividad física. Y los más cualificados, al revés. Igualmente, era gradual.

Por lo que morirse antes por enfermedad cardiovascular no se puede atribuir ni a mayor tensión arterial ni a mayor colesterol en sangre. Ya decía yo en la anterior entrada de este blog que la hipertensión arterial está sobrevalorada.

Y ¿por qué ocurre esto?

A más baja jerarquía laboral, menos control sobre todos los aspectos de la vida y menos apoyo social.

Los humanos somos seres, por este orden, emocionales, sociales y lógicos. Lo que más influye en toda nuestra vida es lo emocional. Y lo que menos, la lógica.

Este estudio demostró varias cosas:

Desarmó el mito de que los altos ejecutivos están muy estresados y tienen más infartos.

Hay aspectos que apenas se miden en el mundo de la salud como el apoyo social o la capacidad de control, que influyen más en la salud que los llamados factores de riesgo cardiovascular clásicos, como la tensión arterial o el colesterol. Los altos ejecutivos tienen más recursos emocionales y sociales y por eso tienen mejor salud.

Es domingo por la tarde. Ahora un poco de Dire Straits y a celebrar el cumpleaños de mi mejor amigo. Ya fui a nadar por la mañana. Y de nuevo, God save the Queen